Funny Games o el placer de lo insufrible

Reconozco que no fue hasta hace unos días cuando escuché eso de Funny Games, un título que ya por su jugetona fonética me atrajo. Investigué y pronto me topé viéndola en el cine, y enterándome luego de que era un remake. Pero no el típico remake, sino uno hecho por el mismo director y, con innovadora categoría, con los mismos encuadres, los mismos planos, las mismas escenas y diálogos; vaya, prácticamente la misma película. Me resultó bastante curioso, y creo que nunca antes vi algo así.

Funny Games es un filme que por su terrorífico mensaje pasó desapercibido para gran parte del público y que, sin embargo, para aquellos que tuvieron el placer -o el disgusto- de visionarlo, lo aclamaron como una obra de culto independiente. Hablo, claro, de la primera película, la austriaca, que se rodó justo diez años antes (1997) de que llegara ahora de nuevo a la gran pantalla su re-versión, sólo que con actores distintos y un rodaje yanqui.

He visto ya las dos películas y realmente no sabría sacar muchas diferencias. Si bien creía que en el reparto de actores y en las actuaciones de estos sería donde discerniría en según qué cosas, me doy cuenta de que me resulta algo difícil hacer esto, porque las dos películas me parecen magníficas, y todas las actuaciones igual de ejemplares. Quizá el modelo de pareja antigua cambia; en aquélla era un matrimonio distinto, o más antiguo, y en esta nueva sale una Naomi Watts que eclipsa a su marido con su juventud esplendorosa.

Me encanta que rompa la cuarta pared y se dirija al público, lo cual es la muestra más clara del mensaje que quiere transmitir Haneke con esta obra de arte que ha lanzado al público, aunque no digeribles por todos, estoy de acuerdo. Nos hace constantemente partícipes del “espectáculo”, de esa violencia distinta y alejada de los moldes hollywoodienses pero que sin embargo resulta más realista y cruda, y que sabemos que está ahí. Pues es precisamente esa la crítica que el director lanza según declaraciones propias.

Con Funny Games pretende removernos las vísceras, irritarnos, crearnos una insoportable necesidad de sentir asco. Y lo consigue. Ya lo creo que lo consigue. Con la película nos rompe un molde, la misma convención de la que parte precisamente la literatura de terror para apoderarse de nuestros miedos: los buenos no siempre ganan. Se puede rebobinar la película porque, claro, nosotros somos esclavos y estamos en manos de lo que el director elija, de lo que a él le resulte más apropiado mostrarnos. Y lo aceptemos. Él es el dios de la obra, y nosotros meros espectadores. Y ese es uno de los mayores aciertos de estos filmes en los que Haneke nos insiste en que participemos, y entremos en la propia apuesta de la película. Que queramos algo y lo consigamos, y luego nos lo quiten. Es esa impotencia, me parece, la que hace que muchos no acepten la verdad de la película: el mundo da asco, y a nadie le gusta que se lo enseñen sin algo de decoro.

Haneke lo hace. Lo desnuda, y nos lo enseña. Y la crítica queda dentro de todo ello. Estamos hartos de ver morir gente en miles de películas, en los medios audiovisuales, en televisión, en libros. Pero hay cosas que no se nos enseñan, para pasar a anclarse en esteriotipos. Funny Games rompe con todo esto. Y por eso, por ser tan metacinéfila y vanguardista, es por lo que me encanta. Es sin duda alguna un perturbador relato lleno de humanidad

 

Escrito en: Cine

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11 comentarios en “Funny Games o el placer de lo insufrible”

  1. Umm… muy interesante. No me gusta mucho el cine en general, pero reconozco que me han dado muchas ganas de ver la peli. La temática es desde luego muy atractiva.

    Sin ir más lejos, hoy al comprar El País y ver la portada (y sentir impotencia y algo de rabia) he estado recapacitando un largo rato sobre ese tema: la insensibilización en la que hemos caído ante las muertes -de todo tipo- ajenas. A la explicitud extrema a la que nos tienen acostumbrados. Como diría Pérez-Reverte: “Ahora hacen falta mil palabras para explicar una imagen”

  2. Hombre tu por aqui, churreteando blogs ajenos eh?? Te recomiendo este es muy bueno, por eso lo tengo en mi blogroll y es de mi amigo Darthz xDDD

    Tengo mcuhas ganas de ver ambas peliculas de Haneke, buen articulo Darthz como ya te dije.

  3. Hombre, Ayrim, Golgota ya ha comentado algún que otro post antes de este. Y, teóricamente, todos los blogs nos son ajenos… Tú misma invadiste mi blogroll al principio.

    Ea ea, que la nena se cabrea.

  4. Yo la acabo de ver ésta misma tarde, y quitando esa música a toda pastilla que suena en el título, y algunos planos largos que nos regala y que sobran totalmente, me he encontrado frente a un título demoledor.

    Bastante divertido y arrollador, que no duda en ningún momento en jugar con la sensibilidad del espectador, haciendo un gran uso de la ironía y la maldad humana.

    No lleva a obra de culta, pero si que es buena. Lástima que haya pasado tan desapercibida.

    Ayer vi Battle Royale, si tienes la ocasión visiónala, no sabría muy bien que opinión darte, es un tanto rara. Ya me contarás cuando me levantes la desadmisión ;).

  5. Joder, estoy de broma con el chaval. Ea, ea el nene se cabrea.

  6. La música hard precisamente es un símbolo de la violencia y del romper con esa tranquilizadora paz que invade los inicios de una película cariñosa. Y yo en realidad no le veo nada de “divertido y arrollador”, quizás sólo un poco de lo segundo, aunque tampoco lo veo el término más adecuado.

    No he visto Battle Royale, y no está entre mis próximas visiones, realmente…

    Por último os recomiendo a todos leer este fantástico artículo sobre Funny Games U.S, pinchando aquí.

  7. A mí la película me ha resultado un completo cachondeo entre los dos secuestradores, las ironías que sueltan, es de lo más inverosímil.

    De todos modos no creo que mi crítica te parezca lo suficientemente “hard” para tu nivel.

    Otra cosa que no me termina de gustar (a parte de tu blog), es la escena en la que rebobina la muerte del otro.

  8. Si no te gusta el blog no sé para qué entras. Como ves, el mundo no se ha acabado sin ti. Por último, la escena de “rebobinar” precisamente es la que mantiene la esencia metacinéfila de la película. Pero comprendo que haya gente que no la entienda. Que no haya entendido la película en ningún momento, más bien.

  9. Si eres tan amable, explica de que se trata.

  10. A todo esto, podéis disfrutar del artículo también en Scifiworld, pinchando aquí.

  11. Me suscribo.

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