Up, un proyectarse desesperado de la materia verbal

Me importa muy poco lo que quiso decir Alejandra Pizarnik con aquellos versos de “un proyectarse desesperado de la materia verbal / liberada de sí misma / naufragando en sí misma”, palabras que seguramente ni ella misma comprendería, pues es por esto mismo por lo que la poesía nace para encontrarse con sus lectores de las formas más insospechadas. Tal vez puedan servirme para definir lo que he sentido viendo Up, la última gloria de Pixar. Una recreación fantástica donde lo imaginario se revuelve como un enigma lleno de magia, emociones tales como la tristeza o la alegría, en constante movimiento, y por supuesto, sello de la casa, un claro mensaje goethiano: “lo que puedes hacer, o sueñes que puedes hacer, empieza”. Si quieres volar, puedes volar. Te acompañen tus padres o no, seas un explorador intrépido o sólo te lo creas, persigue tu meta porque ésta puede realizarse. Sólo los que se duermen son los que olvidan cómo vivir. Si te lanzas, el tiempo no puede detenerte. Creo que cualquier niño que tenga la suerte de ver esta película se sentirá identificado por razones tan obvias como la liberación que consigue crear un derroche tal de fantasía y alucinaciones visuales: la casa volando, las cataratas infinitas, las montañas imposibles, los parajes peligrosos y las selvas donde abundan animales legendarios.
El conjunto de técnicas y el desarrollo de un guión delicioso, donde los sentimientos y el humor van dándose la mano continuamente, precisan una película maravillosa, pura y llanamente maravillosa. Up recoge todas las condiciones para convertirse en un clásico de la animación, aun siendo tan pronto su despegue: reúne ecos de los comienzos del verdadero cine, la esencia de Chaplin y el cine mudo están ahí, sobre todo al inicio del metraje; la variedad de sensaciones y el filo hilo de la comedia-drama siguen presentes con el olor de las antiguas joyas audiovisuales de Pixar, tales como Wall-E, la máquina que podía amar, o Ratatouille, la historia de una rata capaz de alzarse con la victoria de sus sueños. La relación que se forma entre el anciano y el niño no sólo resulta entrañable, si no una hermosa muestra de cómo crear personajes sólidos que sean capaces, incluso siendo dibujos, de atrapar nuestras almas, tan lejos de lo que consiguen hoy día la mayoría de esos actores de pacotilla que tenemos que soportar. Los perros que hablan; el aviador extraviado que quiere capturar la leyenda de un ave; el ave que se hace amigo del niño y amigo nuestro, del espectador, con sus particulares ruidos y su amor por el chocolate; todos estos secundarios se intercalan mejor en el visionado de estas casi dos horas que en muchas de las obras paridas estos últimos cinco años.
El largometraje se consolida como una aventura clásica, como los viajes iniciáticos a los que tan acostumbrados están nuestros personajes de la literatura, desde los picarescos como el Lazarillo de Tormes, hasta el peculiar Frodo de Tolkien, que necesita emprender su viaje con la protección de un anillo que no debe tocar. El héroe siempre necesita partir a la búsqueda de algo, vivir la aventura para poder realizar su sueño. En esta película lo hace Russell, el niño gordo que sólo pretendía conseguir chapas al ayudar a algún anciano. Al final todo esto no es más que un pretexto para el viaje, el vuelo sin retorno a la recuperación de la magia. Esta película tiene alas, no necesita de nuestras palabras: ya sabe volar. Up.




Veo que al final si tuviste ganas, además, está claro que la película te inspiró para escribir esta bella reseña. Me alegro que te haya gustado compañero, toda una obra maestra de la animación sin lugar a dudas, muy, muy buena.
Es impresionante lo que hace sentir esta película, sí señor.
¡Saludos compañero!
Casualmente ayer vi esta película. No puedo estar más de acuerdo contigo; una reseña muy buena;)
¡Un saludo!
Gente, me darán una alegría si me dicen dónde ver el corto que aparece antes de que comience el film. Me dijeron que estaba graciosete y por culpa de un amigo tardón -siempre, siempre-, me lo perdí. Supongo que estará subido en algún lado de la gigantered.
Alégrate buddy y no le partas la cara a ese amigo tuyo todavía, porque puedes ver el corto aquí: http://faroviejo.com.mx/2009/06/corto-antes-de-la-pelicula-up-de-pixa-party-clouds/
Está bastante bien y, aunque no sea en la pantalla del cine, supongo que lo disfrutarás.
¡Saludos!
Thanks, bdd.
leo tantas buenas reseñas sobre esta película que al final tendré que verla…
…y eso que en un principio no me hizo mucha gracia !
1 saludo :3
Fantástico post, como su fantasmagórico, digo, fantástico dueño…
¿A que voy a tener que ver Up? No sé si querrán llevarme… como no tengo edad… aún…
Iré ensayando pucheros. Eso se me da bien.
Amigo Darthz, que voy a ver esta pelicula, nada mas que por tu critica. Ea!
Pues será mucha mejor recompensa que haber leído esto.
Mi querido Darthz: Me quedé escribiendo toda la noche en la cocina de casa, escuchando música. Bailé un poco sola, leí poemas de amigos. Y al amanecer me dije: “Hoy podría ir a ver Up … hoy podría meterme en una sala de cine y dejarme llevar …”. Y ahora te encuentro y creo que me dejaré llevar por Up esta tarde.
De Cádiz tengo solo un recuerdo: un sol muy rojo hundiéndose en el mar y una amiga entrañable que no he vuelto a ver, que me cantaba canciones al oído, en el mar. Un recuerdo puede tener tanta potencia como para arrasar álbumes enteros de fotografías.
“Obliviamare”, es muy bello el nombre que elegiste para esta casa.
Tu pajarito chino.
Ah, sí. Y me encantan tus fotos del mar y la del gato. Y la de la mancha roja sobre el piso.
Pues es un placer encontrarla por aquí también, por este sur de más allá, ¡Mariel, argentina¡ Y me alegra que te gusten algunas de mis fotos. Se hace lo que se puede. Las últimas fueron de un viaje a Portugal. Aunque tampoco he subido muchas a la galería.
Encantado estaré siempre, mucho mucho, como dices, de que pases por este lar que ya conoces como Oblivia… sí, y lo que sigue.
Cádiz es hermoso y te lo dice alguien que lleva veinte años viviendo aquí. Pequeño pero con un encanto difícilmente olvidable. Yo, sin embargo, no estuve aún por Argentina… Ni por Des Plantes, que sólo lo conozco por los libros del Cronopio Supremo. Espero algún día poder pasear por allí, y ya te diré si siento la presencia del grande.
Ya me dirás sobre Up, esa gloria… Si no te place, estaré encantado de recibir unos cuantos hachazos. Me los habré merecido.
=)
Yo quiero volar… habrá que bajarse la peli y verla ^^
Sencillamente una película de excelente.
Qué película tan grande…
He vuelto a verla.
Al acabar, a mi lado había una chica que lloraba.
C’est tout.